Las alumnas recibieron sus diplomas y presentaron las piezas confeccionadas en el taller impartido por Pepita Bravo desde el pasado mes de septiembre
El curso de vestimenta tradicional canaria desarrollado desde el pasado mes de septiembre en el Centro de Día para Personas Mayores de Ingenio ha llegado ya a su fin, tras 60 horas de formación gratuita. Este miércoles, 3 de diciembre, se desarrollaba una sesión de clausura y de reconocimiento al trabajo realizado por las participantes durante este proyecto impulsado por el Ayuntamiento de Ingenio a través la Concejalía de Artesanía y financiado por la FEDAC (Fondo para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria) del Cabildo de Gran Canaria con el fin de preservar nuestra tradición a la vez que se promueve el envejecimiento activo y la confraternización entre las personas mayores del municipio.
La formación fue impartida por la reconocida artesana Josefa Bravo de Laguna, ‘Pepita Bravo’, figura muy querida y respetada en el ámbito de la indumentaria tradicional. Durante la visita institucional al cierre del taller, la alcaldesa, Vanesa Martín, y la concejala de Mayores, Catalina Sánchez, pudieron conocer de primera mano las piezas confeccionadas, destacando la calidad de las prendas y el entusiasmo del alumnado. Ambas representantes hicieron entrega de los diplomas acreditativos a sus creadoras.
La alcaldesa expresó su admiración por el legado transmitido a través de este taller, pero, sobre todo, tuvo palabras de reconocimiento y admiración hacia su monitora. «Pepita, mis palabras van directamente hacia su persona», dijo. «Es un honor y un privilegio que, gracias a sus manos y a su experiencia en esta artesanía, haya dejado este legado. Estas mujeres ya tienen un cachito de Ingenio, a través de sus manos, en todas estas prendas. Usted es una eminencia para este municipio. Escuchar tantas historias suyas entre nuestras mujeres es un orgullo y un honor para este municipio».
La concejala de Mayores, Catalina Sánchez, puso en valor el esfuerzo conjunto de todas las partes implicadas: maestra, alumnas, dedicando un reconocimiento especial a la técnica de la FEDAC y antigua directora-gerente de la Fundación, Águeda Hernández, dándole «las gracias porque tuvo la sensibilidad, entendió lo importante que era transmitir también estos cursos exclusivos para personas mayores».
Por su parte la maestra artesana quiso dedicar unas palabras al grupo para cerrar esta etapa formativa. «Gracias a todas por aguantarme», dijo entre sonrisas Pepita Bravo, añadiendo que «lo poquito que sé, se los quiero transmitir porque lo amo, y quiero que ustedes también lo amen. Es nuestra tradición y nuestra cultura, y tenemos que defenderla».
Finalmente, una de las alumnas, en nombre del grupo, quiso agradecer el aprendizaje y la experiencia compartida. «Nos gustaría darle a Pepita las gracias porque ha sido una experiencia maravillosa. Nos ha permitido conocernos, conectar entre gente del pueblo que veíamos por la calle pero que no habíamos hecho ese tú a tú. Y Pepita es maravillosa, la quiero muchísimo. A pesar de ser del pueblo, no había tenido nunca contacto con ella y estoy muy apenada por eso, pero nunca es tarde. Pepita nos ha enseñado mucho. Yo me he hecho una falda, mis compañeras han hecho cosas maravillosas, pero lo que más me llevo de ella es lo buena persona que es y lo que nos ha enseñado y ha transmitido».











































