La fusión entre el Restaurante La Cueva del Tiburón y Fleje Rico da lugar a una propuesta que combina restauración y cátering con una oferta basada en carnes premium, pescado a la brasa y sabores de ambas culturas
Una nueva iniciativa empresarial ha comenzado su andadura en el municipio con la puesta en marcha del proyecto surgido de la unión entre el Restaurante La Cueva del Tiburón y el cátering Fleje Rico. La inauguración oficial tuvo lugar el pasado 20 de junio en las instalaciones del establecimiento, ubicadas en la calle Antonio Benítez de Galindo número 6, acudiendo como invitado en representación del Ayuntamiento de Ingenio el concejal Martín García.
Uno de los co-propietarios, Alejandro Pérez, explicó la oferta gastronómica centrada especialmente en las carnes y en el pescado a la bilbaína elaborado a la brasa. En este sentido, destacó que la cocina estará dirigida por el chef argentino Antonio Samaritano y animó a la ciudadanía a conocer esta propuesta culinaria.
Por su parte, el copropietario Antonio Samaritano señaló que esta nueva etapa surge de la unión de ambas iniciativas empresariales, una sociedad que permite ofrecer servicios tanto para cátering como dentro del restaurante. Asimismo, explicó que la esencia de la propuesta gastronómica radica en la fusión de la cocina canaria con la tradición de la parrilla argentina. Según indicó, la carta tiene como protagonistas las carnes premium, entre las que destacan cortes como picaña de Angus, solomillo de Angus, entrecot y diferentes variedades de chuletón procedentes de distintos países. Además, el establecimiento incorpora carnes seleccionadas de Argentina, Uruguay e Irlanda, apostando por productos de alta calidad para su oferta gastronómica.
Otro de los elementos diferenciadores del restaurante es la posibilidad de personalizar las parrilladas. «En este momento somos los únicos que lo ofrecemos: la gente se arma su propia parrillada. Nosotros tenemos las carnes por media ración y la gente va armando su parrillada de acuerdo a su gusto. O sea, no le imponemos, si hay algún corte que no le gusta dentro de la parrillada, la gente elige por media ración y va armando la parrillada a su gusto y así no se desperdicia nada,» añadía el chef.












































